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Buenos Aires, mayo de 2001
Los
investigadores de la comunicación reunidos en
el 1er. Encuentro de Economía Política
de la Comunicación del Mercosur, decidieron,
divulgar a la comunidad académica internacional,
y a todos los interesados en el tema de las comunicaciones,
la información y la cultura, esta Carta de Buenos
Aires.
1.
Las Tecnologías de la Información y la
Comunicación han adquirido un papel fundamental
en el modo de producción y en todos los sectores
de la vida social como expresión de una nueva
situación estructural del capitalismo, producto
de la crisis de transición del siglo XX al XXI.
2.
El desarrollo científico y tecnológico
-especialmente en lo referente a las TIC, las biotecnologías
y el desarrollo de nuevos materiales- demuestra el extraordinario
grado de socialización de la producción
y la potencialidad que ha alcanzado el conocimiento
humano, lo que abre inmensas posibilidades liberadoras
y de bienestar a la sociedad. Pero el sistema económico
y de poder que llevó a esos desarrollos impide,
al mismo tiempo, que aquellas posibilidades se realicen,
profundizando, al contrário, el individualismo,
la miseria y la violencia.
3.
Los sistemas de comunicación de masas reflejan
esa situación y sirven para mantener y perfeccionar
los mecanismos de alienación, reduciendo las
posibilidades de comunicación democrática
y liberadora a un tipo de interactividad en que el sujeto
social está cada vez más preso del consumismo
y la enajenación, como resultado de la exacerbación
del sistema mercantil.
4.
Todos los sectores de la comunicación, apoyándose
en la convergencia que propician las TIC pasan por una
brutal concentración y centralización
apoyados por el poder estatal, mientras que, por otro
lado, ese mismo poder dificulta al extremo la acción
de aquellos actores no hegemónicos que podrían
representar una alternativa democrática y progresista
de organización de los sistemas de comunicación
como el movimiento de las radios y TVs comunitarias
y todos los sectores de servicio público, cada
vez más arrinconados y desfigurados, imposibilitados
de competir contra los poderosos intereses econômicos
oligopólicos.
5.
Frente a esta situación y muy influenciados por
lo que se ha llamado "pensamiento único",
se han hecho dominantes en las ciencias de la comunicación
los estudios de carácter tecnocráticos
e instrumentales, desprovistos de cualquier dimensión
crítica o alternativa. Así, los enfoques
críticos de la comunicación de los años
70 han cedido el lugar hegemónico a teorías
apartadas de los graves problemas concretos que afectan
a nuestras sociedades. Esta situación es particularmente
grave en América Latina y otras regiones del
tercer mundo.
6.
Una de las consecuencias es que la formación
de los profesionales en comunicación se muestra
inadecuada para el enfrentamiento de los problemas concretos
de las sociedades contemporáneas, puesto que
su función de mediadores sociales exigiria no
simplemente el conocimiento formal de las técnicas
y tecnologías informáticas y comunicativas,
sino principalmente, el espíritu crítico
y la capacidad de comprensión amplia de su papel
en el mundo.
7.
Esto no impide que la rebeldía de la juventud
se manifieste en una postura crítica y una acción
política y cultural que intenta convertirse en
contra-hegemónica. Tampoco impide que diferentes
sectores sociales se organicen para reivindicar y practicar
otro tipo de comunicación. Pero la efectividad
de esos movimientos se ve profundamente dificultada,
entre otras razones, por la orfandad teórica
que padecen.
8.
Los problemas no se limitan al campo de la comunicación.
La actual reestructuración capitalista, al poner
en relieve la subordinación del trabajo intelectual
a la lógica actual de acumulación, exige
un cambio profundo en todos los sectores de la enseñanza,
investigación, ciencia y tecnología. Se
pretende que los laboratorios universitarios se transformen
en centros de producción de conocimientos directamente
vinculados y al servicio de determinadas cadenas productivas
y reducir el papel de la Universidad Pública,
a simple formadora de la nueva clase trabajadora del
siglo XXI. En todos los campos, y apesar de los avances
efectivos en el intercambio y construcción colectiva
del conocimiento, el pensamiento crítico se ve
marcadamente reducido y estigmatizado.
9.
La resistencia a la tendencia hegemónica del
pensamiento único, en el campo de las Ciencias
de la Comunicación, no puede desconocer la Economia
Política de la Información, la Comunicación
y la Cultura, entendida como un conjunto de enfoques
críticos y heterodoxos, contrapuestos al llamado
"main stream". En las asociaciones nacionales
e internacionales de Ciencias de la Comunicación,
los grupos de Economía Política vienen
asumiendo un importante papel en la organización
de intelectuales de ese campo dedicados a un tema marginado
hasta hace muy poco tiempo. Como resultado se ha creado
un marco teórico propio, interdisciplinar y pertinente
para la comprensión de la realidad actual, proporcionando
un importante instrumental de análisis para fundamentar
la acción de los actores sociales no hegemónicos
en el campo de la comunicación. La escuela lationoamericana,
por su parte, ha tenido la capacidad de desarrollar
un aporte teórico original, y de incorporar las
contribuciones de los autores anglosajones y europeos.
Las
dos organizaciones internacionales más importantes
que albergan grupos de Economía Política
de la Comunicación, en este momento, son AIERI/IAMCR
y ALAIC. En este momento, desde América Latina
nos proponemos impulsar una organización más
amplia de la Economía Política de la Comunicación,
la Información y la Cultura, incorporando los
diferentes aportes latinos, en diálogo con otras
corrientes. El grupo EPTIC/ALAIC, el site EPTIC y este
1er. Encuentro de Economía Política de
la Comunicación del Mercosur demuestran claramente
su importancia y viabilidad.
En
este sentido, la asamblea de clausura del 1er. encuentro
de Economía Política de la Comunicación
del Mercosur invita a todos los investigadores y estudiosos
de la comunicación, información y la cultura
de los diferentes países latinos a incorporarse
al II Encuentro de Economía Política de
la Comunicación a realizarse en la ciudad de
Brasilia en el mes de marzo de 2002, con el objetivo
de discutir la posibilidad de crear la mencionada asociación.
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